Vivencia rural
El Clarete de Las Vigas es sin duda el producto al que más amor, dedicación y cariño ponemos. El camino para obtener una botella de nuestro Clarete es largo. Comienza con la poda de la viña en el mes de febrero, prosigue con los extensos cuidados que lleva la planta durante todos los siguientes meses y culmina con la vendimia en el mes de septiembre y con la elaboración del vino. Lo hacemos todo nosotros mismos, siguiendo los consejos de nuestros padres y abuelos, pero aplicando las nuevas tendencias en materia de conservación y análisis. La base de nuestro Clarete siempre es la uva blanca, acompañado de una mínima presencia de uva tinta que le confiere ese peculiar color.
Nuestro Clarete tiene tres secretos, que se encuentran en la finca y sus especiales condiciones agroclimáticas, en las variedades de uva y en el modo de elaboración.
Busca un momento para acercarte hasta Las Vigas y comprobar de primera mano que nuestro Clarete es especial. Beber un vaso de vino rodeado de la viña, de las huertas de jable y de la naturaleza que nos rodea, es la auténtica experiencia.

Las características de la finca hacen de El Clarete un producto único.

Básicamente basada en la variedad “listán blanco”.

La sabiduría de nuestros mayores aseguran los buenos resultados.